Lo que más valoran las familias es tener a una persona de confianza a su lado. Durante el embarazo, vamos conociéndonos y estoy ahí para acompañarte en lo que necesites. Cuando llegue el momento del parto, no tendrás que explicarte ni hacer nuevas presentaciones. Sabrás que tu doula conoce tus miedos, lo que te gustaría y lo que necesitas cuando te cuesta pedirlo.
Si tienes pareja o hijos mayores, hay sitio para todos: las personas que te rodean también necesitan sentirse sostenidas.